Alquimia y vida en la cocina

Alquimia y vida en la cocina

Sin duda es la cocina el lugar de la casa en el que se realizan verdaderos procesos alquímicos, así conseguimos la transformación de los alimentos con procesos de ritmo y de temperatura, utilizamos el vapor, la ebullición, la congelación y el baño maría, que por cierto debe su nombre a María la Judía, una mujer alquimista del siglo 1 que descubrió este procedimiento para aplicar temperaturas más suaves que los 100 grados de la ebullición. También tenemos utensilios y procedimientos en la cocina para pesar y medir, ya que la proporción y la medida son claves para los procesos de elaboración y transformación de las sustancias.
La fermentación es un proceso realmente transmutador donde intervienen microorganismos para transformar la materia, de este modo el pan, alimento base del ser humano, se realiza con la participación de los cuatro elementos: La Tierra, el Agua, el Aire y el Fuego.
El grano del cereal molido y triturado: Elemento Tierra en relación al cuerpo físico del ser humano.
El amasado: incorporamos el elemento Agua en relación al cuerpo vital del ser humano.
El fermentado: incorporamos el elemento aéreo (levaduras fermentan y producen agujeros de gas en la masa) en relación al cuerpo emocional del ser humano.
El horneado: se incorpora el elemento fuego en relación al cuerpo espiritual del ser humano.
Así el pan es un alimento muy especial cuando se realiza respetando estos procesos en tiempos, ritmos y con materias primas de calidad.
“ El pan no es lo que nutre, lo que por el pan nos conforta es la palabra eterna de Dios, es la vida, es el espíritu.” (Ángelus Silesius)
Realmente con esta visión de lo que es nuestra cocina, el laboratorio alquímico de la casa podemos disfrutar transformando los alimentos y generando nueva vida. Es posible que no se pueda tener acceso fácilmente a un huerto para ver crecer la vida, pero en nuestra cocina podemos germinar semillas y de este modo tener multitud de plantas comenzando la vida en un frasco en la cocina y de algún modo participar en este proceso de generar nueva vida vegetal en la naturaleza.
Recomiendo dos tipos de elaboración muy interesantes y saludables y fácilmente realizables: germinados y fermentados. Ya que ambos alimentos son concentrados de vitalidad y concentrados en nutrientes esenciales. Una buena alternativa a la toma de suplementos.

Alfalfa germinada
Los germinados: en una semilla está todo el potencial concentrado que dará lugar al desarrollo de una nueva planta o de un árbol cuando las condiciones de temperatura y humedad son adecuadas. Despertar semillas es un proceso maravilloso y que está a nuestro alcance. Los pueblos más antiguos especialmente los asiáticos recomendaban tomar brotes para llegar a edades longevas y es que los germinados son altamente ricos en enzimas. Se sabe que los recién nacidos y los niños tienen en su organismo una alta cantidad de enzimas y que según vamos envejeciendo estas van disminuyendo. Los enzimas son proteínas que catalizan o ayudan a que se den las reacciones dentro de nuestro organismo. Me agrada mucho la denominación que el Dr. Gabriel Cousens hace de los enzimas que las llama “Vortices de vida” y así es. Los enzimas al ser proteínas se destruyen a los 42 grados de temperatura por ello el Dr. Cousens recomienda una dieta alta en alimentos vivos y crudos.
Los germinados contienen realmente grandes cantidades de enzimas, ya que es una semilla desplegándose hacia la vida. Energéticamente también incorporaríamos a nuestro organismo estas fuerzas energéticas contenidas de la semilla y que en ese momento comienzan a despertarse.
Las semillas además de las enzimas contienen grandes cantidades de Vitaminas: E, C, A (beta Carotenos), y varias del grupo B (B1,B2,B3), vitamina K, Clorofila, Minerales (Calcio, Magnesio, Potasio, Hierro), Oligoelementos: yodo, el zinc, el selenio, el silicio, el cromo y el cobalto.
Germinar semillas es muy sencillo: solo tenemos que reproducir la condiciones de germinación de una semilla que es humedad y oscuridad y temperatura cálida.La primera vez que germiné semilas fueron lentejas y no tenía ningún germinador ni dispositivo especial, las puse en un plato con agua tapadas con una tapa que tenía agujeros, les cambiaba el agua por la mañana y por la noche, y así al tercer o cuarto día comenzaron a germinar. Ahora se encuentran en el mercado frascos germinadores, pero simplemente necesitareis un tarro de vidrio y una tapa que tenga agujeritos o una malla o tela para poder escurrir el esceso de agua, dejar en la cocina en un lugar oscuro o que no le de mucha luz directa. El primer día se cubren con agua, por la noche ya se escurren y así cada día se les cambia el agua y se escurren. Generalmente a los tres o cuatro día suelen comenzar a germinar. Después se lavan escurren y se guardan en el frigorífico en un taper de vidrio. Las semillas más fáciles de germinar son las de alfalfa, lentejas y especialmente son muy interesantes las de las plantas que contienen azufre: como lombarda, puerro, nabo daikon, rábano negro y sobre todo el brécol por ser alto en sulforafano sustancia que activa la detoxificación hepática y especialmente se halla en mayor cantidad en los brotes de brécol que en el brécol.
Los germinados los podemos tomar para enriquecer en nutrientes y vida nuestros platos, especialmente en ensaladas, sobre batidos verdes, sobre patés y canapés, sobre verduras cocinadas, etc.

 

Fermentando zanahoria y brecol
Fermentar alimentos: Tiempo atrás era muy común en las casas realizar fermentados, cuando en otoño y tras la cosecha había un exceso de alimentos y había que conservar para el invierno. Se dice que los chinos que costruyeron la muralla china 2.939 a. C. consumían col fermentada para soportar estos duros trabajos y fue Genghis Khan quien al invadir china trajo este alimento secreto de la fabricación de este alimento hacia Europa.
En los alimentos fermentados las bacterias fermentativas se alimentan de las fibras y azúcares presentes en los vegetales produciendo al fermentar ácido láctico gran protector de la salud intestinal. Para realizarlos se utiliza agua con sal para evitar el crecimiento de otros microorganismos por ello el sabor de estos alimentos es ácido y salado.
Estos alimentos son ricos especialmente en probióticos es decir bacterias fermentativas beneficiosas a nivel intestinal y en la salud de todo el organismo, además de prebióticos es decir fibras beneficiosas de las que se alimentan los probióticos, además contienen enzimas, antioxidantes y vitaminas de las propias verduras y otras producidas por las bacterias fermentativas, especialmente del grupo B, inclusive la B12.
Se elaboran preparando una salmuera: agua a la que le añadimos un 10% de sal marina y añadir las verduras: Para un tarro de ½ litro añadir el agua con la sal y luego añadir las verduras y aplastarlas ligeramente con una maza de madera, ha de quedar bien cubierto con el agua y sal. Tapar el tarro (mejor de tapa hermética con goma) y dejar en un lugar oscuro durante dos semanas. Una vez abierto guardar en el frigorífico. Se puede añadir sobre la ensalada o acompañando a otros platos.
Para comenzar los más fáciles de realizar serán los de hortalizas más duras: raíces como zanahoria o nabo y coles tipo coliflor o brécol en trocitos. Se les puede añadir especias como tomillo, laurel, ajo, cúrcuma o jengibre que contribuirán a su sabor y aportarán sus cualidades nutritivas y medicinales.

Artículo publicado en la Revista Espacio Humano

Palmira Pozuelo

Farmacéutica Naturista
http://palmirapozuelo.com

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Nutrición y Fitoterapia  para proteger el cerebro y el Sistema Nervioso

Nutrición y Fitoterapia para proteger el cerebro y el Sistema Nervioso

El cerebro y el sistema nervioso se comportan como una red de almacén de datos e integración de la información exterior con la interior, sus funciones son vitales y sirven de conexión entre todas las células, la información es una cuestión de inteligencia y de supervivencia. Hoy en día vemos como aumentan las enfermedades neurodegenerativas y como estas aparecen en edades más cada vez más tempranas , todo ello muy relacionado con los hábitos de vida y la dieta de los países desarrollados.

Evitar tóxicos: Nuestro cerebro y tejidos nerviosos son para nuestro organismo una especie de santuario a proteger por lo que tenemos un sistema llamado Barrera hematoencefálica que evita la entrada de sustancias dañinas, sin embargo muchas partículas de carácter pequeño y liposoluble pueden atravesar esta barrera y acumularse y depositarse en cerebro: tal es el caso del mercurio que es capaz de atravesar la barrera hematoencefálica y también la placentaria. Este mercurio puede provenir de varias fuentes: timerosal conservador presente en algunas vacunas, pescados especialmente los de gran tamaño y amalgamas dentales. El acúmulo de mercurio en nuestro organismo se relaciona con enfermedades como el Alzheimer y el autismo, así como desórdenes de tipo nervioso.

Aditivos tales como es aspartamo o el glutamato tan presentes en la dieta occidental son llamados excitotoxinas o neurotoxinas ya que excitan y matan neuronas, producen alteraciones en el funcionamiento cerebral, tal como constata el Dr. Russell L. Baylock en su libro “Excitotoxinas el sabor que mata”, en el que constata más de 500 referencias científicas que muestran como estos aminoácidos excitativos están causando desórdenes neurológicos serios y la exposición a largo lazo a estos aminoácidos va a dar lugar a muchas alteraciones crónicas, tales como esclerosis múltiple, pérdida de memoria, problemas hormonales, pérdida de la audición, epilepsia, Enfermedad de Alzheimer, enfermedad de Parkinson, , desórdenes Neuroendocrinos. Siendo especialmente vulnerables a estas sustancias los niños, las mujeres embarazadas, las personas mayores así como las personas con patologías crónicas.

El glutamato monosódico (E-691) llamado también potenciador de sabor, lo encontraremos en numerosos alimentos: salsas, sopas, snaks, comida precocinada, aceitunas en conserva, en los llamados gusanitos que comen los niños, y se puede decir que hoy en día este aditivo se añade prácticamente a todos los alimentos producidos de forma industrial incluidos muchos alimentos para niños.
El aspartamo (E- 951) se utlliza para dar sabor dulce a los productos llamados “lithg” como sustitutivo del azúcar: lo encontramos en bebidas gaseosas, refrescos, chicles o medicamentos.
Pesticidas y herbicidas también originan daños neurológicos esecialmente por su carácter liposoblible y neurotóxico, varios estudios relacionan el Parkinson con estos productos.
La alternativa pasa por evitar consumir productos precocinados y elegir alimentos frescos y sin transformar ya que así se evitará la presencia de aditivos, además tratar de consumir alimentos de cultivo ecológico ya que además de poseer mayor cantidad de nutrientes han sido cultivados de forma respetuosa con el medioambiente y sin la utilización de estos productos tóxicos.

Cuidado con el alcohol: según el Dr Javier Aizpiri neuropsiquiatra, el alcohol produce daños cognitivos y destruye parte del tejido cerebral especialmente a nivel del lóbulo frontal, sobre todo en jóvenes, ya que su cerebro aún está en proceso de desarrollo y especialmente cuando se ingiere alcohol en grandes cantidades y en muy poco tiempo como en los llamados “botellónes” de fín de semana. Si esto se acompaña de otras sustancias como anfetaminas, cannabis o cocaína el efecto neurotóxico se multiplica. La dieta Mediterránea aconseja tomar una o 2 copas diarias de vino tinto acompañando las comidas. Para que este vino sea de calidad debería ser de origen ecológico, ya que sino va a contener componentes químicos como pesticidas y sulfitos también dañinos para nuestro hígado y tejido nervioso.

Alimentos que perjudican y alimentos que protegen :
Especialmente el azúcar refinado y los alimentos refinados, ya que producen elevaciones de los niveles de glucosa en sangre con la siguiente liberación de insulina y reacción de hipoglucemia, el cerebro necesita niveles de glucemia estables, por lo que se han de evitar los alimentos dulces y refinados, tales como el propio azúcar que se añade a la bebidas como el té, o el café, y los alimentos que lo contienen: bollería, pastelería, chuches, etc. Estos alimentos están situados en el vértice de la pirámide de la dieta Mediterránea por lo que su consumo ha de ser ocasional. Los alimentos refinados tales como arroz blanco, pan blanco, pasta, pizza y harinas refinadas se deberían sustituir por cereales y granos enteros para mantener estable la glucemia. El arroz integral, el pan de trigo espelta, el mijo, la quinóa, la avena son excelentes fuentes de fibra y nutrientes que favorecen nuestra actividad cerebral
Especialmente evitemos tomar un desayuno dulce ya que por la mañana se produce una elevación de cortisol fisiológica con la consiguente elevación de la glucemia, si tomamos un desayuno rico en glucosa se producirá una mayor hiperglucemia con la consiguiente hipoglucemia reaccional, por lo que se recomienda tomar un desayuno rico en glúcidos lentos o bien rico en proteínas y grasas saludables: pan integral de centeno, frutos secos, huevo, aguacate…., nos aportará acidos grasos esenciales y aminoácidos que ayudaran a sintetizar neurotransmisorses para un mejor funcionamiento cerebral.

Grasas saludables:
Disminuyamos las grasas saturadas que contribuyen a formar estructuras más rígidas en nuestro cerebro, membranas celulares mucho menos flexibles que dificultan la actividad de los receptores celulares. Las grasas saturadas están presentes en alimentos de origen animal especialmente en animales terrestres de cuatro patas como cerdo o vaca, en la carne de estos animales y en sus derivados como embutidos o lácteos, es más saludable ingerir grasas poliinsaturadas que proporcionan estructuras cerebrales mucho más fluidas y más funcionales: por ejemplo en productos animales: pescados o aves y en vegetales: semillas y frutos secos sin tostar, que nos aportan ácidos grasos esenciales omega 3 y 6.

Antioxidantes y vitaminas: los ácidos grasos que conforman las estructuras nerviosas y cerebrales necesitan sustancias protectoras que los protejan de la oxidación, estas sustancias están presentes en frutas verduras y hortalizas, en alimentos coloreados: antocianos, flavonoides, carotenos, vitaminas A, C y E, actúan como antioxidantes que nos protegen de los radicales libres que pueden oxidar y dañar las estructuras celulares. Estos nutrientes sin embargo no están presentes en alimentos elaborados, enlatados o precocinados así como en alimentos sometidos en su preparación a altas temperaturas como fritos, asados, barbacoa, mejor tomar alimentos crudos en forma de ensaladas o bien cocinar a la plancha o al vapor.

Fitoterapia de apoyo:
Gingko biloba: sus hojas contienen gran riqueza en antioxidantes que protegen las estructuras cerebrales además protege los vasos sanguíneos y favorece la llegada del oxígeno a través de los pequeños vasos sanguíneos por lo que mejora la microcirculación y llegada de nutrientes a las diversas estructuras cerebrales, se recomienda en casos de enfermedades cerebrovasculares, mala memoria, falta de atención y concentración, Alzheimer, depresión asociada a la edad, etc

El hongo Yamabushitake o Melena de león contiene Hericenonas y vitaminas A, B, C, D y E, y según varios grupos de científicos japoneses favorece la regeneración neuronal de aquellas zonas dañadas por algún accidente cardiovascular. Se toma en forma de extracto, tanto en gotas como en cápsulas y actúa disminuyendo la degeneración cerebral, típica de la Demencia Senil, además detiene la degeneración de las zonas neuronales afectadas por un accidente cardiovascular. Como algunos otros hongos (Shitake, Maitake y Reishi) refuerza nuestro sistema inmunológico.Por lo que el Hongo Yamabushitake puede ayudarnos al llegar a la tercera edad con mayor calidad de vida, ya que por un lado mejora nuestro sistema inmune y por otro ralentiza la degeneración de nuestro sistema nervioso.

Palmira Pozuelo
Farmacéutica
www.alkemila.com

Alimentos y Plantas Medicinales para prevenir el dolor menstrual

Alimentos y Plantas Medicinales para prevenir el dolor menstrual

La dismenorrea o dolor menstrual es el dolor abdominal o pélvico intenso que aparece un poco antes de la menstruación o bien durante la misma, con una duración de alrededor de 24 horas. Un gran número de mujeres presentan este trastorno, alrededor de un 50%, siendo en aproximadamente entre el 1% y el 15% de los casos mucho más severo y es causa de incapacitación laboral, consultas médicas y consumo de medicamentos, especialmente antiinflamatorios y analgésicos.
Recuerdo mi etapa de adolescencia y juventud padeciendo intensamente este problema con fuertes dolores abdominales y migrañas que en ocasiones terminaban con vómitos, acompañando el proceso aparecían en piel y especialmente en la cara procesos de acné. Fue a partir de los 24 años cuando comencé a formarme en el conocimiento de la medicina natural cuando estos síntomas molestos fueron desapareciendo poco a poco. Especialmente cambié mi forma de alimentarme y fui transitando hacia un régimen predominantemente vegetariano, además conecté con el mundo del yoga que me ayudó especialmente con la práctica de algunas asanas.
En mi forma previa de alimentarme estaban presentes lácteos, carnes, dulces y fritos entre otros alimentos saludables eso sí, como legumbres, frutas y verduras. Este tipo de dieta muy habitual por cierto, contiene muchos elementos proinflamatorios que desencadenan las vías internas del organismo que señalizan el dolor y la inflamación.
Fui pues cambiando hacia más alimentos vegetales y sobre todo la inclusión de alimentos integrales, esto mejoró mucho la salud de mi piel y aminoró en una gran medida las molestias menstruales.
También incluí técnicas de la hidroterapia como los baños de asiento fríos durante unos minutos antes de dormir, lo cual mejora la circulación y la descongestión a nivel de la pelvis.
Por ello se de primera mano que se puede regular y equilibrar este proceso si se realizan cambios saludables especialmente a nivel nutricional y apoyando el proceso con plantas medicinales, aromaterapia, práctica de yoga y técnicas de hidroterapia.
A nivel nutricional:
Evitar los alimentos proinflamatorios ricos en ácido araquidónico, ya que van a promover la liberación de prostaglandinas 2, por lo que días antes de la regla se aconseja tomar dietas muy bajas en carne o sin la misma y eliminar los productos lácteos. De este modo se mejoraría el Síndrome premenstrual y la mastopatía fibroquística.
Incluir sin embargo alimentos ricos en magnesio, ya que el magnesio es un mineral relajante y antiespasmódico: aumentar en la dieta las frutas, verduras y alimentos integrales.
Disminuir el consumo de sal, ya que su exceso produce disminución de magnesio mineral clave para disminuir las molestias menstruales.
Ha sido recientemente demostrado que el estrógeno y la progesterona influyen en los niveles de magnesio del cuerpo, lo que ayudaría a explicar porqué este mineral alivia las molestias menstruales, además del dolor menstrual también alivia otros síntomas que acompañan a este proceso como la migraña, la hinchazón o el edema.
Un estudio en 105 mujeres con Síndrome premenstrual severo, demostró que sus niveles de magnesio estaban en un 45% por debajo de las recomendaciones. El magnesio estimula la actividad del enzima Glucuronil transferasa que realiza reacciones de eliminación de exceso de estrógenos a través de la unión con el ácido glucurónico, si hay carencia de magnesio habrá un exceso de estrógenos que no podrán ser eliminados por esta vía.
Por ello también es importante apoyar el funcionamiento hepático que mejorará este proceso.
La carencia de magnesio también produce disminución de dopamina, neurotransmisor que genera sensación de relajamiento, bienestar y disminuye el dolor.
A nivel de ácidos grasos esenciales el magnesio es necesario para la transformación del ácido linolénico en ácido gammalinolénico por la encima delta-6-desaturasa, por lo que si hay carencia de magnesio no se formarán los metabolitos siguientes que llevan a la formación de las Prostaglandinas 1 antiinflamatorias y claves en la regulación del ciclo menstrual. Es interesante pues incluir en la dieta ácidos grasos esenciales omega 6 a través de semillas sin tostar y aceites vírgenes de primera presión como semillas de sésamo, pipas de girasol, pipas de calabaza, semillas de chia o áceite de girasol de primera presión en frío. También los suplementos de aceite de Onagra o de Borraja ricos en ácido gammalinolénico.
Vemos pues la importancia de este mineral que encontraremos en alta concentración en las verduras de hoja muy verde, ricas en clorofila, molécula que lo contiene: espinacas, acelgas, y semillas especialmente el sésamo (351 mg%) , las semillas de girasol (325 mg%)y las almendras (270 mg%). Otra forma interesante de tomar magnesio es a través de los verdes de trigo o de cebada con alto contenido en este mineral, además de los habituales suplementos de magnesio.
Mejorar la función hepática: ayudará a disminuir el dolor menstrual y el SPM: alimentos ricos en compuestos azufrados como los rabanitos, brécol, repollo y otros con sustancias amargas como la alcachofa o la endivia y plantas medicinales como el cardo mariano o el desmodio.
La vitamina B6 es un cofactor que interviene en muchas reacciones junto al magnesio por lo que es importante aportarla a través de alimentos y suplementos. Especialmente ricos en magnesio son los cereales integrales y los frutos secos.
Evitar también el consumo de azúcar e hidratos de carbono refinados, ya que el azúcar aumenta la excreción urinaria de magnesio.
Alcohol: el consumo de alcohol favorece el descenso de glucosa en sangre y agravar la ansiedad por el azúcar, y si se consume azúcar se elimina magnesio. Además el alcohol afecta negativamente al funcionamiento hepático clave para la eliminación del exceso de estrógenos.
Cafeína: las mujeres que consumen grandes cantidades de cafeína tienen más probabilidades de sufrir SPM.
El estrés contribuye a la deficiencia de progesterona y al exceso de estrógenos que inducen déficit de magnesio, por lo que será muy interesante practicar técnicas de relajación como meditación o yoga.

Otros minerales interesantes de aportar para tratar la dismenorrea son el Calcio y el Hierro, también se han comprobado niveles más bajos en mujeres con SPM.
El calcio lo encontramos en verduras de hoja verde y sobre todo en algas.
El hierro lo encontramos en alimentos animales y en vegetales si se consumen junto a vitamina C como por ejemplo en ensaladas. El alga dulce es uno de los alimentos más ricos en hierro (33,1 mg%), siendo interesante su aporte tanto días antes de la menstruación como después por la pérdida de hierro en el sangrado.

Fitoterapia para la dismenorrea:
Hepáticas: desmodio, cardo mariano, alcachofera.
Regulación hormonal: Címífuga racemosa y Sauazquillo o Vitex agnocastus.
Aromaterapia :
Especialmente el aceite esencial de albahaca y el de manzanilla se muestran eficaces para tratar este tipo de dolor espasmódico, se puede utilizar 2 gotas de cada sobre una cucharadita de aceite de oliva y tomar vía oral 2 a cuatro veces al día. También masajear el vientre con una preparación de 5 gotas de cada uno de estos aceites esenciales sobre una cucharada de aceite de oliva.
Otra receta interesante de aromaterapia con aceites esenciales más comunes: aceite esencial de lavanda, romero y menta: mezclar una gota de cada sobre un poco de aceite vegetal (una cucharadita o bien en la mano) y aplicar en zona del abdomen y zona lumbar.

Palmira Pozuelo (Farmacéutica Naturista)
www.alkemila.com

Nutrición y Fitoterapia para la salud de la piel (II)

Nutrición y Fitoterapia para la salud de la piel (II)

Continuamos viendo algunas pautas y recomendaciones para mejorar la salud de la piel, vimos en el número anterior, la importancia de realizar una depuración del organismo, además las claves para la hidratación de la piel, así como procurar tener una alimentación vital y exenta de tóxicos.

Las grasas y la piel: la piel tiene una alta composición en elementos grasos, de ahí la importancia de observar que fuentes de grasas aportamos con nuestra dieta.
Las grasas que proporcionan un estado saludable de la piel son las mono y poliinsaturadas, y se han de evitar las grasas saturadas y grasas trans.
Aceites vírgenes de primera presión en frío como el de oliva, pero además es interesante utilizar otros aceites vírgenes de semillas como el aceite de girasol de primera presión en frío o aceites de semillas de lino o nuez.
Estos aceites son sobre todo ricos en ácidos grasos omega 6 y 3, ácidos grasos esenciales que mejoran la salud de la piel y evitan la aparición de procesos inflamatorios, sequedad, descamación, ezcemas, etc.
El aceite de oliva virgen extra es el más estable al calentamiento por lo que lo podemos utilizar para realizar cocciones o guisos, evitando al máximo las frituras que acaban alterando también este aceite. Los aceites de semillas los podemos utilizar en el aliño de ensaladas y no calentarlos ya que son más inestables a los procesos de calor.
No son recomendables los aceites refinados, ya que se han obtenido a través de procesos de altas temperaturas que alteran los ácidos grasos de los aceites transformándolos en grasas “trans” que no son utilizables bioquímicamente por nuestro organismo y acaban depositándose y originando toxemia interna.
Ejemplos de alimentos ricos en grasas saludables: son las semillas y frutos secos pero sin tostar: sésamo, pipas de girasol, pipas de calabaza, nueces, avellanas, almendras, etc. Frutos como el aguacate que es muy rico además en vitamina E, una vitamina que ejerce una acción antioxidante y protectora sobre la piel.
Si se consumen alimentos de origen animal los que poseen grasas saludables son los pescados ricos en ácidos grasos omega 3, mejor pescados de tamaño pequeño y de pesca libre como sardinas, anchoas, jureles, boquerones, etc.
Los cereales integrales también contienen una grasa benéfica especialmente rica en ácidos grasos omega 6, además de otros nutrientes vitales como vitaminas y minerales, por lo que hemos de evitar los cereales refinados y sus derivados (panes blancos, harinas, arroz blanco, bollería refinada, pasta refinada), ya que estos alimentos son bajos en nutrientes esenciales para el buen estado de la piel.
Remineralizar la piel: minerales y oligoelementos también son necesarios en la dieta diaria para una mejor salud de la piel, especialmente importante es el silicio. El silicio es necesario para la síntesis del colágeno junto con la vitamina C, si hay carencia formaremos un colágeno de peor calidad que tenderá más a la formación de arrugas y flacidez.
El silicio es Indispensable para el buen estado de la piel y el cabello pero además para la salud de los huesos, arterias y articulaciones. Combate el envejecimiento prematuro y el deterioro de articulaciones, arterias y tejidos.

algas

Ensalada de algas

El silicio está presente principalmente en la cubierta de los cereales integrales ( faltando en los refinados ) también lo encontramos en las hortalizas de hoja verde y en los tallos de los vegetales, tubérculos, sandía, calabaza, levadura de cerveza.
Las algas son una fuente completa de minerales y oligoelementos además de productos que favorecen la limpieza intestinal y la depuración del organismo. Incorporar una pequeña cantidad de algas en la dieta diaria mejora nuestro aporte mineral. Por ejemplo alga kombu en los platos de legumbres y caldos de verduras, agar agar en las ensaladas, etc.

Licuado para cuidar la piel: manzana, zanahoria y apio. La manzana y la zanahoria aportan ácidos orgánicos, vitaminas y minerales, el apio es rico en clorofila y posee un efecto diurético y depurativo.
Productos de aplicación externa para la piel: hemos de cuidar la calidad de los cosméticos y para su cuidado es mejor elegir productos que contengan sustancias de origen natural, evitando productos químicos como : perfumes artificiales, conservadores químicos como los parabenes, colorantes, etc, ya que estos productos son los causantes de la mayoría de las alergias que se manifiestan en la piel.
Los vegetales y las Plantas Medicinales son ricas en principios activos protectores y regeneradores de la piel por lo que son ideales para su cuidado.

Plantas Medicinales con acción antiséptica: Son plantas ricas en esencias, como el tomillo, romero, espliego, salvia, etc . Los aceites esenciales que contienen, ejercen una acción antiséptica sobre la piel y además ejercen un efecto tonificante y estimulante, favoreciendo el riego sanguineo y la oxigenación de los tejidos. Indicadas en pieles con impurezas y tendencia acnéica.

Plantas astringentes: Son plantas ricas en taninos, como la rosa, el hamamelis, o la ortiga blanca. Actúan contrayendo los tejidos y disminuyendo el exceso de secreciones o cortando las pequeñas hemorragías. Útiles en pieles grasas y con poros abiertos y dilatados.

Plantas emolientes: Son plantas ricas en mucílagos, como la malva, el llantén, etc . Contienen mucílagos, que por su propiedad de embeber agua, contribuyen a ablandar y suavizar los tejidos inflamados y a mantener la piel hidratada. En pieles secas y sensibles. Protegen e hidratan la piel.

Plantas calmantes: Son plantas ricas en azuleno y otras sustancias similares, como la manzanilla, la milenrama o la caléndula. Ejercen una acción calmante y antiinflamatoria. En pieles sensibles e irritadas.

Mascarilla limpieza y reparación : mezclar harina de avena con infusión de manzanilla, aplicar 10 minutos sobre la piel, limpiar con agua y a continuación aplicar la infusión de manzanilla con unas gotitas de glicerina en forma de toques suaves con un algodón.

Palmira Pozuelo
(Farmacéutica Naturista)
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Nutrición y Fitoterapia para la salud de la piel (I)

Nutrición y Fitoterapia para la salud de la piel (I)

Cada vez vemos en la población mayor número de problemas de salud que se manifiestan a nivel cutáneo: alergias, eccemas, dermatitis, acné, picor, descamación, procesos infecciosos e incluso cáncer.
En esta área de nuestro organismo como en otras es muy importante la depuración, no en vano la piel es denominada el tercer pulmón, y es que si nuestro organismo está sobrecargado de tóxicos la piel va a intentar ayudar a los órganos emuntorios en su proceso de eliminación.

El aspecto de nuestra piel se ve mejorado, se mostrará más luminosa y rejuvenecida si realizamos una dieta lo más limpia y atóxica posible.
Además es de gran ayuda realizar procesos depurativos a través de dietas más ligeras a base de frutas combinando con infusiones de plantas medicinales especialmente con acción diuréticas, remineralizante y depurativa.
Por ejemplo dieta de fresas en primavera o uvas en otoño, las manzanas son adecuadas en cualquier época del año.
Plantas medicinales que nos ayudaran en el proceso depurativo: principalmente Cardo mariano, Diente de león, Cola de caballo, Ortiga verde y Bardana.

diente de leon

Diente de León

El aspecto de la piel es pues un indicador de nuestro estado de salud y una manifestación del grado de envejecimiento. Ningún tratamiento externo conseguirá resultados duraderos si no se mejora la salud de la piel desde dentro.
La piel se nutre a través de la sangre, los nutrientes esenciales para la piel son aportados a través del torrente sanguíneo. Las aplicaciones cosméticas externas protegen y mejoran el estado de la piel, pero los nutrientes esenciales llegan vía sanguínea por medio de los alimentos ingeridos. Es inútil gastar mucho en caros cosméticos sino nutrimos adecuadamente nuestra piel a través de nuestra alimentación.
La dieta que mantiene la salud de nuestra piel es en esencia la misma que mantiene la salud de todo el organismo, por tanto dieta cosmética es igual a dieta de salud.

Recomendaciones para la dieta cosmética:
1.- Hidratación de la piel:
Es muy importante para la piel su estado de hidratación: para hidratar la piel no sólo hemos de pensar en beber agua y llevar todo el día a cuestas una botella de agua mineral, es mucho más importante tomar alimentos que contengan agua, ya que esta agua es un agua mucho mejor utilizable por nuestro organismo, es un agua vital y estructurada, está ionizada, podemos decir que es un agua más viva.
Los alimentos que más agua contienen son las frutas y las verduras y hortalizas ya que son casi un 90 o 99% agua.
Muy interesante además tomar batidos o licuados donde mezclemos frutas, verduras y hortalizas.
En cuanto al agua de bebida lo ideal sería que bebiésemos un agua tal y como nos la ofrece la naturaleza, es decir agua que esté limpia y en movimiento como el agua de un río, fuente o manantial, por lo que hemos de acercarnos a este ideal en la medida de lo posible, bebiendo agua filtrada o mineral y evitando el agua del grifo ya que cada vez contiene más sustancias inadecuadas además del cloro.

agua

Fuente de agua natural

Recomendaciones para hidratar la piel:
Consumir agua mineral o de manantial (agua vitalizada) o agua filtrada del grifo.
Beber sólo cuando se tenga sed. Comer alimentos que contengan agua
Tomar alrededor de 3 litros de agua al día: 1,5 litros de agua contenida en alimentos y 1,5 litros de agua.
2.- Alimentación viva y vital
Estos alimentos están presentes sobre todo en los vegetales coloreados ricos en fitoquímicos de acción antioxidante: pigmentos coloreados con acción protectora y antioxidante (carotenoides, flavonoides, antocianos…..)
Los nutrientes vitales son aquellos alimentos completos sin procesar, sin refinar, tal como la naturaleza nos los ofrece.Son ricos en elementos vitales: vitaminas, antioxidantes, enzimas.
Por tanto evitar todo alimento refinado o procesado : pan blanco, arroz blanco, harinas, pasta refinada, etc.
Para tener una piel saludable alrededor del 50% de la dieta debería estar constituida por alimentos crudos.
3.- Alimentación exenta de tóxicos:
La piel es también un órgano de eliminación; con el exceso de tóxicos (tabaco, alcohol, excitantes, etc), nuestros órganos de eliminación incluida la piel se verán sobrecargados.
La función desintoxicante del hígado se verá dificultada, generándose radicales libres y restando antioxidantes, especialmente vitamina C y vitaminas del grupo B.
Por cada tóxico transformado por el hígado un radical libre producido. Los Radicales libres producen efectos oxidativos, envejecen la piel, promueven la aparición de arrugas, además de alteración celular y del ADN.
Evitar pues los tóxicos: tabaco, alcohol, aditivos alimentarios, pesticidas en alimentos,
El tabaco produce efecto vasoconstrictor sobre los capilares que alimentan la piel. La vuelve amarillenta, mate, baja el nivel de la síntesis del colágeno, interfiriendo en una buena cicatrización y renovación.

El alcohol deshidrata la piel, dilatando los capilares superficiales. El café, la cafeína deshidrata y elimina minerales de la piel (Zinc y potasio) , dificulta la absorción de calcio y hierro.
En la época actual predominan los grandes cultivos agrarios a base de abonos químicos y pesticidas, en la cual por ejemplo la fruta se recoge verde y se guarda en cámaras con grandes pérdidas de sus nutrientes. La agricultura intensiva con monocultivos en grandes extensiones sin descanso ni rotación de cultivos, necesita el uso de abonos químicos (productividad) y pesticidas (evitar plagas). Se ha sustituido a la agricultura de la pequeña propiedad que tenía el cultivo variado y tradicional más resistente a las plagas. Los alimentos así producidos están cargados de tóxicos y poseen menor cantidad de nutrientes.
Procurar pues consumir alimentos de origen ecológico, ya que están exentos de tóxicos y contienen mayor cantidad de nutrientes. La fruta y verdura fresca ecológica contiene una media de un 50% más de vitaminas, minerales, enzimas y otros micronutrientes que la convencional, producida de forma intensiva. Poseen mayor sabor, se puede comer con piel donde se encuentran la mayoría de vitaminas y antioxidantes y además respetan el medio ambiente.

huerto

Huerto ecológico: puerros y caléndulas

Evitar sobre todo no consumir alimentos de origen animal que no sean criados de forma ecológica o en peces que sean de pesca libre ya que Los animales acumulan más tóxicos, especialmente los de tamaño más grande por ser el último eslabón en la cadena biológica alimentaria, además es frecuente que sean alimentados con piensos que contienen pesticidas y herbicidas, con hormonas, antibióticos y transgénicos, depositándose en sus tejidos, especialmente en los de tipo graso, todos los residuos y metales pesados que el hombre utiliza en la agricultura y que arroja al mar o al aire.
Al depurar nuestro organismo también adelgazamos: ya que Los tóxicos son de naturaleza ácida, cuando hay acumulación de ácidos en el organismo, retiene agua para neutralizarlos con el consiguiente aumento de volumen y peso. La inmensa mayoría de las personas con sobrepeso tienen alto nivel de toxinas, siendo ello la principal dificultad para la pérdida de peso.
Antes de iniciar un tratamiento para mejorar el estado de la piel o adelgazante hay que realizar un proceso de desintoxicación del organismo

manzanas ecologicasManzanas ecológicas

Dieta de desintoxicación para una semana:
Frutas: fresas, manzanas, uvas (elegir un tipo sólo según temporada)
Ensalada de hortalizas frescas
Verduras de temporada cocinadas al vapor con arroz integral aliñadas con aceite de oliva virgen de primera presión en frío y gomasio (sésamo tostado con sal marina)

Arroz integral con verduras al vapor (brécol y calabaza)
Infusión de Plantas depurativas:
Cola de caballo, Diente de león, Cardo mariano, Ortiga verde, Bardana. Mezclarlas todas y tomar dos infusiones al día una al levantarse y otra antes de acostarse. Realizar la infusión añadiendo una cucharada sopera de la mezcla por taza.

Palmira Pozuelo
(Farmacéutica Naturista)
www.alkemila.com
[email protected]

NUTRICIÓN Y FITOTERAPIA PARA LA SALUD INTESTINAL

NUTRICIÓN Y FITOTERAPIA PARA LA SALUD INTESTINAL

Al iridólogo y médico alternativo Bernard Jensen se le atribuye la frase “La muerte empieza en el colón”, por ser el lugar donde se almacenan los desechos y tóxicos para ser eliminados del organismo, y donde se van a ir acumulando si no hay una adecuada higiene y funcionamiento intestinal.

Durante mis diez años de experiencia como farmacéutica rural pude comprobar que uno de los principales problemas de la población era el estreñimiento. Había dos tipos de medicamentos muy demandados: los laxantes y por otro lado los tranquilizantes y antidepresivos, quizá en principio no se vea ninguna relación entre ambos problemas: ¿que tendrá que ver el intestino con el cerebro?, pero un mal funcionamiento intestinal genera una menor síntesis de neurotransmisores, como la serotonina, que influyen en el estado de ánimo y contribuyen a la tranquilidad y al bienestar físico y anímico.
La Toxemia intestinal puede ser la principal causa de enfermedades tales como:
Diabetes, Asma, Artritis, Ulcera Gástrica y duodenal, Gota, Inflamación de la próstata,
Cáncer, insuficiencia hepática, biliar, cardíaca, renal y pulmonar, Hipertensión Arterial, Dolor de Cabeza, Migraña, Neuralgia, Tics, Irritabilidad, Depresión, Insomnio, Piel Marchita y Reseca, Caída de Cabello , Herpes, Acné, Trastornos del metabolismo,
Obesidad, Hipo e Hipertiroidismo, (delgadez excesiva) Celulitis, gastritis, afecciones pulmones, envejecimiento prematuro, halitosis, enfermedades infecciosas, cansancio
físico, etc.
La retención de desechos intestinales que el organismo ha acumulado en el colón para ser expulsados y así librar a nuestro organismo de ellos, genera una autointoxicación orgánica si permanecen más de un día en nuestro intestino, ya que hay un proceso de reabsorción intestinal, nuestro organismo economiza y quiere obtener agua y electrolitos de la masa aún líquida de heces a eliminar, pero quiere agua y electrolitos no materias tóxicas (productos de putrefacción del metabolismo bacteriano, productos tóxicos que el hígado ha eliminado vía biliar, etc). La reabsorción de materias tóxicas llegará vía vena porta hacia el hígado contribuyendo a la sobrecarga del mismo y de ahí pueden volver a distribuirse de nuevo hacia la sangre alterando y dañando otros órganos y estructuras.
Un estreñimiento de varios días produce una verdadera reabsorción de materias fecales tóxicas, que envenena y daña a nuestro organismo.

Antes de comenzar a ver las plantas medicinales nos pueden ayudar a mejorar nuestra salud intestinal, es prioritario rectificar hábitos alimentarios incorrectos. Con una dieta adecuada y la ayuda de las Plantas Medicinales nuestro intestino puede recuperar un estado saludable.
Para tener una buena salud intestinal, lo primero será instaurar unos hábitos dietéticos saludables, pues de ello depende que se tenga un intestino limpio, que evacúe de forma regular, donde pueda instalarse una buena flora intestinal y el buen funcionamiento del sistema inmune que se halla directamente relacionado con la salud del intestino. La mayoría de los consejos de la dieta mediterránea son incumplidos por la mayor parte de la población, que realmente piensa que sigue una dieta mediterránea por vivir en un país mediterráneo y consumir aceite de oliva.

Los incumplimientos de estas recomendaciones que afectan a la salud intestinal son los siguientes:

BrotesGerminados: alimentos vivos de mayor riqueza en enzimas, vitaminas y nutrientes
Falta de fibra y prebióticos: (cereales integrales, fruta y verduras diariamente) de ello depende la correcta evacuación y los nutrientes necesarios para el alimento de nuestra flora benéfica fermentativa.

Frutas verduras y hortalizas ecológicasOrtaliza
Fuentes incorrectas de grasas: Existe un excesivo consumo de grasas saturadas de origen animal y falta de grasas poliinsaturadas de origen vegetal, semillas o de pescados, se usa el aceite de girasol refinado principalmente para fritos y este ha sufrido un proceso de calentamiento en su obtención, que ha alterado sus ácidos grasos que no podrán ser utilizados metabólicamente.
Se puede suplir incorporando semillas y frutos secos sin tostar en la comida diaria: sésamo, lino, pipas de girasol, pipas de calabaza o semillas de chia.

Semillassemillas de calabaza
Excesivo consumo de lácteos: no siempre fermentados, tal como recomienda la pirámide mediterránea y de animales grandes como la vaca cuya proteína, la caseína, es más difícil de digerir que la caseína de otros animales más pequeños como la cabra. El calcio se puede obtener de otros alimentos mucho más fáciles de digerir y además ricos en otros minerales, como algas, verduras o semillas. En caso de consumir lácteos , los recomendados serían yogur o kéfir de cabra ecológico o quesos de cabra poco curados y de origen ecológico.
Excesivo consumo de alimentos cárnicos y derivados: Lo que va a dar lugar al desarrollo de una flora putrefactiva que actúa sobre los restos de estos alimentos, desplazando a la flora benéfica fermentativa. Los vegetales fermentan, los animales se pudren, y según como sean los restos de nuestra dieta tendremos en nuestro intestino una flora benéfica fermentativa o una flora putrefactiva que nos generará metabolitos tóxicos como indol o escatol, resultado de estos productos de putrefacción.
Las sociedades desarrolladas tienden a consumir mucho más de las recomendaciones de proteínas, que oscilan en torno a un 10-12%, siendo superiores y llegando incluso al 20 o 30%.
En la pirámide de la dieta mediterránea se aconseja consumir carne una vez por semana, así se hacía en épocas pasadas, en tiempo de nuestros abuelos, pero ahora se hace diariamente, en forma de carne directamente o de embutido, rellenos, etc. Lo cual no es saludable, ni para nuestra salud ni para la del planeta (emisión de gases de efecto invernadero, destrucción de bosques para ganadería, explotación y sufrimiento animal), se ha de ajustar el consumo de proteínas a las recomendaciones nutricionales y disminuir el consumo de proteínas animales, que además son acidificantes, incorporando fuentes de proteínas vegetales como legumbres o frutos secos.
Utilizar trigos originarios como espelta o kamut, más fáciles de digerir que los trigos actuales muy hibridados y con mayor contenido en gluten, alternar su consumo con otros cereales y granos sin gluten como: mijo, kinoa o trigo sarraceno.
Son irritantes de la mucosa intestinal: el alcohol, los dulces muy refinados, el azúcar y los cereales refinados como el arroz blanco, pan blanco, pasta refinada, bollería y los picantes en exceso. También los excitantes como el café, te negro o chocolate.

Evitar la comida basura: pizzas, hamburguesas y precocinados que contienen harinas refinadas, salsas y aceites de baja calidad, además de varios aditivos alimentarios, fritos.
Para concluir, cada vez que comemos alimentos inadecuados, procesados, sin las fibras benéficas, con grasas alteradas y aditivos, estamos dañando nuestro santuario inferior intestinal.
Medicamentos que dañan la mucosa intestinal: principalmente los antiinflamatorios, que son unos de los medicamentos más utilizados por la población, además muchos de ellos no requieren para su expedición receta médica, van a tratar múltiples molestias, en las que aparecen tanto situaciones de inflamación, dolor o ambas a la vez, de modo que van a ser ampliamente utilizados para molestias leves u otras más graves, como un dolor de cabeza o un dolor menstrual, situaciones de traumatismos, contusiones, etc
No hay que olvidar que estos fármacos sólo tratan el síntoma y no la causa que lo originó y van a causar múltiples alteraciones orgánicas (enfermedades iatrogénicas) que en muchos casos requieren un nuevo tratamiento farmacológico, de nuevo sintomático.
Cada vez que tomamos un antiinflamatorio, las paredes intestinales se alteran, se vuelven permeables, se debilitan, pues se inhibe la producción de prostaglandinas gastroprotectoras, que producen un mucus protector que recubre todo el sistema digestivo. Los corticoides también producen este efecto, además de otros muchos efectos secundarios.
Los tratamientos antibióticos dañan la flora intestinal benéfica: Cada vez que tomamos un antibiótico (anti bios= anti-vida), además de destruir los gérmenes presentes en el proceso infeccioso, originamos una gran destrucción de estos seres benéficos que conforman nuestra flora bacteriana, por ello sentimos que tras esta medicación estamos más débiles, ya que están muriendo millones de nuestras bacterias intestinales, con lo que el aporte de todas los nutrientes benéficos que ellos sintetizan para nosotros disminuye. También es frecuente padecer una candidiasis tras un tratamiento antibiótico, ya que disminuye la presión sobre estos hongos intestinales y pueden multiplicarse. Pueden darse también infecciones vaginales o cistitis.
Plantas medicinales benéficas para la salud intestinal

Van a contribuir principalmente a reparar la mucosa intestinal por su acción emoliente y protectora, que además ayuda a aumentar el tamaño del bolo fecal y así regular el tránsito intestinal, otras van a tener una acción antiséptica y antiinflamatoria y otras una acción relajante sobre las terminaciones nerviosas que inervan el intestino.

1.- Plantas emolientes por su contenido en mucílagos:
Llantén menor (Plantago lanceolata)

Plantago

Planta muy común y fácil de reconocer y de observar por sus hojas en forma de lanza. Esta planta posee principios activos mucilaginosos, los cuales embeben agua y se hinchan provocando una evacuación de tipo mecánico, provocando que las heces se hinchen y aumenten de volumen, lo que nos ayuda en el proceso de defecación.

Malva (Malva silvestris)

Malva
Planta también muy común en los campos y caminos, contiene también los principios activos mucilaginosos que contribuyen a la limpieza del intestino de modo suave y fisológico.

Malvavisco (Althaea officinalis)
Malvavisco
Se utiliza su raíz en cocimiento, de mayor contenido en mucílagos que la malva y por tanto gran efecto emoliente, protector y reparador de la mucosa intestinal.
Ambas plantas no poseen contraindicaciones y se pueden utilizar en mujeres embarazadas y en niños, en forma de infusión u otro tipo de preparaciones habituales en herboristerías y farmacias a partir de ellas.

Aloe vera:

Se utiliza la pulpa del interior de la hoja de aloe vera, que se obtiene exclusivamente a partir de la fracción mucilaginosa de la pulpa de las hojas de Aloe. Tiene una acción protectora y emoliente, reparadora y regeneradora de la mucosa intestinal. Además en el caso del Aloe, especialmente la especie Aloe ferox, es muy rica en acemananos de acción inmunoestimulante.

Plantas antiinflamatorias:
Milenrama

Manzanilla: contiene aceite esencial rico en azuleno de gran acción antiinflamatoria y bisabolol de acción antiespasmódica, de

Milenrama (Achillea millefolium)

Milenrama2
Milenrama: contiene también azuleno, y posee además de acción antiinflamatoria, una gran acción reparadora y cicatrizante.

Plantas carminativas

Hinojo (Foeniculum vulgare)
Hinojo, coriandro, anís, comino: poseen aceites esenciales que se eliminan principalmente vía intestinal, lo que contribuye a mejorar la eliminación de gases, además de estimular el peristaltismo intestinal y ejercer una suave acción antiséptica.

Oríganum vulgare

Antisépticos intestinales
Orégano, Tomillo, menta, poleo: su contenido en aceites esenciales de acción antiséptica, evitan la proliferación de patógenos en el intestino, disminuyendo también los procesos de putrefacción intestinal.

Melissa officinalis
Plantas relajantes y antiespasmódicas
Azahar, melisa, angélica, pasiflora, albahaca: actúan frenando la excesiva motilidad del tracto digestivo produciendo mejora en procesos digestivos alterados por un exceso de componente nervioso.

Infusión para la salud intestinal:
Malva, manzanilla, hinojo, poleo, melisa.
Mezclar a partes iguales y realizar una infusión con una cucharada de la mezcla por medio litro de agua. Tomar dos veces al día, una de ellas antes de acostarse.
Palmira Pozuelo

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