El escaramujo es el fruto del rosal silvestre, un regalo que nos ofrece la naturaleza en otoño, una verdadera cápsula de vitalidad y energía y con un alto contenido en vitamina C entre 1700-2000 mg por cada 100 g de producto seco, lo que lo convierte en una de las fuentes vegetales más ricas de esta vitamina, más que la naranja (53 mg/100gr)
Una cápsula de concentrado de escaramujo equivaldría a 10 litros de zumo de naranja.
Numerosos estudios demuestran una acción eficaz del escaramujo en el tratamiento del dolor y de la inflamación, además poseen un efecto protector del cartílago y en tejidos elásticos participantes en el movimiento, disminuyendo el dolor y la rigidez articular.
Su nombre popular, tapaculos, alude a su poder astringente por su alto contenido en taninos lo que lo hace adecuado para diarreas o bien para afecciones de boca y garganta en forma de enjuagues y gargarismos.

Los escaramujos maduran hacia entre mediados de septiembre y octubre. Se pueden comer con mucho cuidado tan solo la parte de la piel y la pulpa exterior del fruto evitando comer las semillas y los pelitos que las rodean que pueden quedar en la garganta. No son frutos tóxicos pero tienen esta particularidad. También tienden por su alto contenido en taninos a ser astringentes y pueden provocar estreñimiento de ahí su nombre común “tapaculos”.
Para recoger los escaramujos hay que llevar guantes y podaderas pues el rosal silvestre posee muchas espinas.
Una vez recogidos los escaramujos podemos secarlos y tomarlos en infusión o añadir uno o dos a otras infusiones en las que aportará su contenido en antioxidantes vitaminas y minerales. O bien realizar mermelada de escaramujo.

Infusión de escaramujos: 10 gramos por litro de agua. Se puede preparar con escaramujos frescos o secos. También podemos añadir un escaramujo o dos sobre alguna otra infusión que nos hayamos realizado especialmente en tiempo de otoño e invierno.
Tomar una o dos al día en tiempo de otoño e invierno. De cualidades protectoras e inmunoestimulantes para prevención de procesos catarrales. Apoyo en procesos inflamatorios. En uso exterior en enjuagues y gargarismos en afecciones bucales y de garganta.

Mermelada de Escaramujo
Aunque laboriosa, es la mermelada más exquisita que he probado, todo un tesoro con el que acompañar un desayuno o merienda. Para ello recogeremos los escaramujos y tras lavarlos, les quitaremos los dos extremos, la base y el pedúnculo.

Escaramujos lavados y preparados para la elaboración de mermelada
Echarlos en una cazuela y cubrirlos con agua. Calentar sin que llegue a hervir y mientras con un mazo ir presionando, hasta que veamos que se forma una especie de papilla.

Colar con pasapuré para eliminar las semillas y los pelitos que las acompañan.

Añadir el zumo de dos limones y por cada 400 gr de esta papilla que obtenemos añadir 300 gramos de azúcar integral de caña o panela. Calentar suavemente hasta que se disuelva todo el azúcar. Envasar en tarros previamente esterilizados (hervir durante 15 minutos). Cuando enfríen taparlos y volcar boca abajo para hacer el vacío. Así nos durará unos tres o 4 meses aproximadamente, si queremos mayor duración hemos de hervir los tarros cerrados y ya con la mermelada envasada unos 20 minutos con agua cubriéndolos.

Artículo publicado en la revista Espacio Humano
Palmira Pozuelo
Farmaceutica Naturista
www.palmirapozuelo.com

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