La Caléndula officinalis, es una planta originaria de Egipto, por la belleza e intensidad de sus flores también es llamada Maravilla y su nombre botánico “Calendula” proviene del latín “calendae”, calendario ya que permanece florida prácticamente durante todo el año. Una planta muy cultivada por sus flores cerca de casas y en jardines, a veces escapa a estos espacios y la vemos en lugares más alejados y parece crecer asilvestrada.

Calendula arvensis
Existe una variedad silvestre de flores mucho más pequeñas llamada Calendula arvensis que podemos ver en nuestros bosques soleados.
A la caléndula le agrada una exposición soleada, es una planta que pertenece a la familia botánica de las compuestas, donde tenemos un gran número de plantas medicinales como el cardo mariano, el diente de león, la manzanilla o la bardana, pues de fondo de cada una de estas plantas está actuando su patrón geométrico y su arquetipo vitalizante y sanador, si observamos su centro veremos flores en forma de tubo o flósculos en este caso estériles, con una disposición en forma de espirales, alrededor observamos flores en forma de lengüeta acabadas cada una en tres dientecitos y en este caso fértiles, de estas provendrán sus curiosos frutos en forma de media luna con una especie de costillas o salientes en la superficie.

Si los recogemos cuando están maduros y guardamos en lugar seco podremos plantas caléndulas para la próxima temporada, pues es una planta anual.

 

La intensidad del color anaranjado de sus pétalos nos atrae y seduce y nos atrapa la mirada, transmite alegría, fuerza y vitalidad, un color cálido relacionado con la vida y la creatividad y con el segundo centro energético o chacra, de hecho uno de sus usos medicinales es regular el ciclo menstrual. En la Espagiria vegetal a esta planta se la relaciona con el Sol y la frecuencia de luz anaranjada.

La caléndula es una planta muy resistente y quien la tiene en el jardín sabe que apenas necesita cuidados, se puede ver como hasta en invierno en los días de nieve resiste esta pequeña planta de naturaleza herbácea bajo el frío elemento y es que la caléndula contiene una resina que la protege, tanto de los fríos como del exceso de calor, digamos que la planta se resinifica y de este modo se protege aún siendo delicada como planta herbácea de las inclemencias climáticas.

La caléndula contiene una composición variada, contiene principios amargos como el resto de sus plantas hermanas de esta familia, por ello tiene acción aperitiva, digestiva, hepática y depurativa y podemos además utilizarla como verdura especialmente sus pétalos en ensalada, que aportarán un toque de color inigualable, también sobre platos de cereales como el arroz con verduras.
En sus pétalos hay una gran riqueza en carotenoides y son estos pigmentos los que proporcionan su bello color, especialmente rica en Luteína componente muy necesario como protector y antioxidante y presente en la mácula del ojo para protegernos del daño oxidativo de la luz ultravioleta, de hecho la caléndula es una fuente para la extracción de luteína por los laboratorios para elaborar suplementos a base de ella.

La caléndula es especialmente utilizada a nivel medicinal como una gran vulneraria y antiinflamatoria en golpes y contracturas e incluso en heridas abiertas, contiene abundantes flavonoides y también ácido salicílico a los que debe esta potente acción.
Recientemente se han llevado a cabo estudios científicos realizados en España, Rusa y Estados Unidos y del que forma parte el Dr. José Manuel Frías, médico español, en base a los polisacáridos presentes en la caléndula de los cuales se ha logrado extraer un concentrado llamado PF2 con actividad antitumoral, actuando a tres niveles sobre este proceso: estimulando el sistema inmunitario, impidiendo la división de las células tumorales y evitando la caquexia en pacientes con esta enfermedad, además puede ser utilizado junto con tratamientos convencionales protegiendo a los pacientes de efectos adversos y mejorando la eficacia de dichos tratamientos. Según estos estudios no tiene interacciones con otros fármacos y no posee efectos secundarios.
El médico que aisló este compuesto a partir de la Caléndula fue el Dr. John M. Pezzuto, decano asociado y director del Centro de Cáncer de la Universidad de Illinois.
Ya menciona a la Caléndula como planta de ayuda en procesos tumorales, una de mis herbalistas más admiradas, la austríaca María Treben, en base a los estudios del médico e investigador americano Dr. Drwey muchos años atrás.

Recetas con caléndula:
Aceite de caléndula: poner un 10% de flores de caléndula seca en aceite vegetal (almendras o albaricoque) y dejar al baño maría durante 45 minutos, dejar enfriar y colar con un paño de algodón estrujando bien para extraer todo el aceite. Para aplicar en zonas doloridas, inflamadas o contusionadas. Para nutrir y cuidar la piel tras el baño y la ducha, tanto en niños como en adultos.
Pomada de caléndula: con cuatro puñados de caléndulas frescas poner en 100 gr de cera de abeja y medio litro de aceite de oliva derritiendo toda la mezcla en un cazo o sartén a fuego muy bajo. Dejar una noche reposando, volver a calentar por la mañana, dejar enfriar y colar a través de tela de algodón, envasar en tarros de vidrio. Para aplicar en zonas de inflamación, contusión o irritaciones de la piel.
Palmira Pozuelo
(Farmacéutica Naturista)
Artículo publicado en la revista Espacio Humano

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