En nuestra sociedad actual existen sabores más valorados que otros, especialmente observaremos que el dulce es el rey de los sabores, y así el consumo de alimentos dulces se ha disparado y nuestro país hay un consumo de azúcar de 50 kilos por habitante al año, superado por los estadounidenses con 70 kilos de azúcar por habitante y año. Así vemos multitud de alimentos con azúcar oculta, incluso en alimentos impensables como en los embutidos, ya que el azúcar es el alimento más barato y que más pesa. Se intensifica el sabor dulce de los alimentos y se añaden aditivos químicos para dar este sabor a alimentos y bebidas como el aspartamo, con la idea de que es más sano que el azúcar y no aporta calorías, pero en realidad no es así.
El siguiente sabor más apreciado es el salado, también se intensifica el sabor salado de los alimentos y así el 70 % de la sal está incluida en los alimentos y no proviene de la sal añadida en la mesa, especialmente en snacks, alimentos precocinados, salsas y embutidos.
El sabor salado en exceso produce alteraciones en el funcionamiento renal, hace sufrir al corazón y los vasos siendo causa de hipertensión arterial. También se recomienda no consumir más de 6 gramos de sal al día y suele haber un consumo en general de más de 12 gr díarios.
Los sabores extremos llevan a nuestro organismo a situaciones de desequilibrio metabólico, a diversas enfermedades y a necesitar cada vez más intensidad en ese sabor
El amargo sin embargo no es un sabor tan apreciado y se toman estos alimentos en menor cantidad e incluso muchas veces enmascarado con el dulce. Sabor amargo lo tienen las hortalizas de ensalada especialmente en sus partes más verdes, como lechuga, endivia, rúcula, escarola y también las aceitunas.
El amargo en pequeñas cantidades estimula todo el proceso digestivo produciendo más saliva, más bilis y resto de jugos y enzimas encargados de la buena digestión de los alimentos. Además por su estímulo sobre el hígado ayuda a eliminar bilis y con ella los tóxicos que el hígado limpia y el colesterol que se elimina a través de ella.
En este tiempo de inicio de primavera la naturaleza nos regala una pequeña hierba de aspecto humilde , muy cercana y abundante que es el Marrubio. Crece en las afueras de los pueblos o en terrenos abandonados, su aspecto es polvoriento y no desprende un agradable olor, ni sus flores son especialmente bellas, pero encierra en sí grandes tesoros curativos. Como decía el sabio Paracelso, observa las hierbas que crecen a tu alrededor porque te darán lo necesario para curarte, así una planta que crece en terrenos donde el hombre tira sus desechos y basuras, en las afueras del pueblo ahí aparece el marrubio para limpiar las impurezas de la sangre.
El Marrubio pertenece a la familia de las labiadas con hermanas tan famosas como la lavanda, el romero, la salvia o el tomillo. Su nombre viene del hebreo “mar” amargo y “rob” jugo, por tanto su nombre significa “jugo amargo”.Los sacerdotes egipcios llamaban a esta planta las semillas de Horus y la ofrecían como sacrificio a los Dioses.
Es una planta herbácea con hojas opuestas, redondeadas y rugosas y si las probamos notaremos su sabor amargo. Desprende la planta un suave olor almizclado.
Florece con flores blancas dispuestas sobre las hojas en círculo de unas seis flores. De ella se recogen las hojas y flores cuando tiene lugar la floración que suele ser entre abril y septiembre.

 

Marrubio (Marrubium vulgare)

Aunque apenas tiene aceite esencial es rica en mucílagos de actividad emoliente, taninos de efecto astringente, un componente amargo llamado marrubiina y sales minerales.
Debido a estos componentes es útil en varias afecciones
En el sistema respiratorio la marrubiina ejerce un efecto expectorante que apoyado por los mucílagos ayuda a eliminar las flemas por lo que es un buen expectorante, será de ayuda en procesos catarrales, asma y bronquitis, si aparece fiebre su riqueza en sales minerales apoya la eliminación del calor a través del efecto diurético y del sudor, efecto diaforético.
Es una muy buena planta depurativa por la riqueza en sales minerales que estimulan la filtración renal y por los componentes amargos que favorecen la actividad hepática.
Por lo que servirá de apoyo en curas depurativas, reumatismo, obesidad y afecciones de la piel, alteraciones que mejoran con la limpieza orgánica.
Favorece la digestión por los componentes amargos, siendo aperitivo, digestivo hepático y colagogo.
También ayuda al corazón con su efecto hipotensor y regulador suave del ritmo cardíaco.
Se ha documentado también un efecto hipoglucemiante.
No estaría indicada esta planta en embarazo ni en lactancia, ya que comunicaría su sabor amargo a la leche.

Recetas con Marrubio:
Infusión: una cucharada sopera por taza. Infundir diez minutos, Tres tazas al día.
Tisana pectoral: incluye varias plantas junto al marrubio que potencian el efecto emoliente y expectorante: marrubio, regaliz, hisopo, malvavisco, a partes iguales, 60 – 80 gr por 2 l. de agua, hervir hasta que reduzca a 1,5 l. Tomar una taza cada 2 horas.

Palmira Pozuelo
(Farmacéutica Naturista)
www.palmirapozuelo.com

Artículo publicado en la revista Espacio Humano

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