Nutrición y Fitoterapia para el cuidado de la vesícula biliar

nutrición y fitoterapia, Plantas Medicinales

Son muchas las personas con trastornos de la vesícula biliar, afectando más a la población femenina que a la masculina, un 10% de hombres y un 15% de mujeres padecen estos problemas que generalmente tienen que ver con la formación de barro biliar o liiasis biliar que se acumula en la vesícula biliar y es lo que comúnmente conocemos como piedras en la vesícula. Cursa con dolor en la zona, nauseas y cólicos y en muchos casos ha de ser extirpada.

Recuerdo a una alumna que a comienzos de clases de Naturopatía en una escuela de Medicina Natural donde estuve impartiendo formación, me comentó que tenía ya programada la fecha de extirpación de su vesícula biliar, pero tras su asistencia a las primeras clases decidió esperar para esta intervención. Poco a poco introduciendo los cambios aprendidos sobre alimentación y fitoterapia fue mejorando sus molestias y finalmente terminó la formación tras tres años con su vesícula en perfecto estado y así continúa a día de hoy.

Según la Medicina Tradicional China el hígado y la vesícula biliar se corresponden con el elemento madera y la estación de primavera. Según esta medicina sabia y milenaria a estos dos órganos les vienen bien los alimentos que crecen en primavera como los brotes, los germinados, los alimentos vegetales que crecen como yemas ( endivia, cogollos de lechuga) y todos los vegetales de este tiempo del año, especialmente las alcachofas y el brécol.
También la asocian a nivel emocional con la ira, el enfado y el enojo como emociones negativas y con la paciencia como emoción positiva, pues el elemento madera se relaciona con el crecimiento de los vegetales en primavera y con la etapa de la vida de la infancia a la juventud, donde todo crece y se aprende poco a poco, con disciplina, con paciencia.

Los alimentos adecuados a este elemento servirán para promover la emoción positiva de la paciencia que proviene de paz y ciencia, y evitarán situaciones más predispuestas al enfado o al enojo, las que aparecen cuando hemos perdido la paciencia.

La bilis se forma en el hígado y se almacena en la vesícula biliar, su función es emulsionar las grasas para que puedan ser digeridas por los enzimas pancreáticos.
La bilis está compuesta por sales biliares y fosfolípidos que son los que realizan la función emulsionante y otros componentes, como el bicarbonato que sirve para neutralizar los jugos ácidos que provienen del estómago. Además contiene colesterol y es la vía de eliminación del colesterol del organismo. Su color amarillo verdoso lo proporciona la bilirrubina que proviene de los glóbulos rojos que ya no sirven y por esta vía se eliminan. También en la bilis se eliminan muchos de los tóxicos que son transformados por los enzimas hepáticos

Dieta alcalina a base de muchas verduras, frutas y frutos secos, todo ello rico en magnesio un mineral alcalinizante. Esta dieta previene el depósito de sustancias ácidas en el organismo, todo lo contrario de una dieta acidificante en base a azúcares rápidos, almidones que provienen sobre todo de cereales refinados y elevada cantidad de proteínas produce acidosis, todo ello aumenta los depósitos de minerales en el cuerpo, ya sea en riñón, arterias, hígado, vesícula biliar o senos.

Alta en fosfolípidos, ya que los fosfolípidos forman parte de la propia bilis, estos fosfolípidos ayudan a emulsionar las grasas y hacen que la bilis sea más fluida. Los fosfolípidos están presentes en las legumbres, en las semillas sobre todo en el sésamo y en el huevo. Además una elevada cantidad de fosfolípidos en la dieta ayuda a elevar los niveles de HDL (Lipoproteinas de alta densidad) o también llamadas colesterol bueno ya que son las que sacan de las células el exceso de colesterol, reduciendo al mismo tiempo las LDL (Lipoproteínas de baja densidad) llamadas colesterol malo porque son las que transportan el colesterol a las células.

Baja en grasas saturadas: Las grasas saturadas son de mucha más difícil digestión y esto compromete a la buena función de hígado y vésicula biliar, por tanto se ha de reducir su consumo, estas grasas están presentes en productos de origen animal (leche y sus derivados y carnes sobre todos provenientes de animales mamíferos de cuatro patas, siendo la de cerdo la más alta en grasas saturadas, las aves y los pescados contienen más grasas monoinsaturadas y poliinsaturadas que son grasas de menor dificultad digestiva y que se comportan de forma saludable en el organismo especialmente a nivel de la salud cardiovascular. Por tanto una dieta alta en grasas monoinsaturadas (aceitunas, aceite de oliva, aguacate) y polliinsaturadas (semillas y frutos secos sin tostar y pescados)
Las personas a las que se les ha extirpado la vesícula han de procurar la ingesta de una comida muy concentrada en grasas ya que no tienen la vesícula biliar que es la que regula la expulsión de más bilis si la comida tiene un contenido alto en grasas, por lo que han de realizar comidas con baja ingesta de grasas y que estas se repartan a lo largo de las comidas del día.

Acido málico: contenido en las manzanas que ayudan a ablandar estos depósitos minerales, llamados también cálculos o barro biliar, así se irán ablandando y poco a poco expulsando y eliminando más fácilmente. Al menos comer 3 manzanas diarias, o bien en forma de zumo de manzana o como cápsulas de ácido málico.

Alimentos amargos: Los alimentos de sabor amargo estimulan la formación de bilis en hígado y de otras secreciones enzimáticas necesarias para una buena digestión, asi que es recomendable la ingesta de escarola, lechuga, endivia, alcachofas, especialmente tomadas antes de las comidas en forma de ensalada para que ejerzan esta acción aperitiva y estimulante de las diferentes secreciones digestivas.
Además al aumentar la formación de bilis en hígado, esta acción se llama colerética, harán que el colesterol circulante pase a formar parte de la bilis ya que está en su composición y así se eliminará colesterol de la circulación que pasará hacia la bilis siendo eliminado a través del intestino y por las heces, de esta manera se elimina el exceso de colesterol del organismo.
Plantas Medicinales : coleréticas (esitmulan la formación de bilis en el hígado) y colagogas (favorecen la expulsión de la bilis a través de la vesícula biliar, algunas de ellas son el Diente de león, la Bardana, el Cardo mariano, Crisantelo que ayuda a disuelver cálculos biliares)
Muchas plantas tienen una acción hepatoprotectora como el Cardo Mariano o el Desmodio.
Estas plantas al poseer una acción colerética ayudan además a eliminar colesterol ya que favorecen el paso de colesterol sanguíneo hacia la bilis.
Agua dialítica: Es un sistema fisicoquímico sencillo para transformar las moléculas del agua en un formato más biodisponible, que es capaz de disolver mejor los depósitos minerales que el agua normal. Se trata de unas ampollas que se ponen en un vaso de agua y se dejan unas horas actuar. Se encuentran en farmacias y en herbolarios.

Aromaterapia: romero, menta limón
Masaje zona hepatobiliar con aceites esenciales de menta, romero y limón que estimulan la función hepatobiliar.

Receta de aromaterapia para la mejora de la función hepatobiliar:
Aceite esencial de romero 2 gr
Aceite esencial de menta: 2 gr
Aceite esencial de limón: 1 gr
Aceite de almendras u oliva: 95 gr

Añadir los aceites esenciales al aceite vegetal y remover. Aplicar un masaje con este aceite en la zona hepatobiliar por la mañana y después de comer.
Nota: 1 gramo de aceite esencial suelen ser aproximadamente entre 25 a 30 gotas.

Palmira Pozuelo

Farmacéutica Naturista
https://palmirapozuelo.com

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