Plantas Alquimia y Oración

Cuando una situación en el exterior nos supera, el ser humano ha recurrido desde los tiempos más remotos a conectarse con lo trascendente de muy diferentes formas. Ponerse en conexión con algo que siente que se le escapa a su comprensión pero que está ahí y que presiente que tiene un gran poder y sabiduría.
Esta sola intención vincula ya lo trascendente del ser humano con lo trascendente del Universo que le rodea, a esta intención de comunicar con aquello que consideramos inescrutable, intangible e insondable lo podemos llamar oración.
Hay muchos tipos de oraciones, generalmente las más poderosas sean las más antiguas escritas y pronunciadas en sus idiomas originales, como los salmos hebreos, ya que contienen la sabiduría que relaciona letras, sonidos y números que es con lo que está constituido todo el Universo.
Hay muchas formas de orar, pero básicamente hay dos modos de acercarse a la oración:
Una forma, quizá la más ancestral es la de sentirse en conexión con todo lo que nos rodea, que aunque se sienta inconmensurable e intangible se percibe que se forma parte de ese gran ser Universal, o de ese gran ser vivo Universo, así que al orar se hace desde ese sentimiento de conexión y de unidad. Cuando los chamanes piden la lluvia para su pueblo saben que la clave es sentirse lluvia para atraer la lluvia, sentir el olor de la lluvia al caer en la tierra, el sonido que hace, sentir la humedad del agua que nos moja, y desde ese sentimiento y con todo su ser implicado en pensamiento, sentimiento oran con su danza, sus cantos, sus adornos, sus tambores e inciensos.
Otra forma de orar es percibirnos como seres que estamos separados de ese gran Ser Universo y entonces rogamos y pedimos a esa divinidad exterior a nosotros que nos conceda algo que necesitamos o deseamos.

Un libro famoso de la antigüedad que recopila oraciones muy especiales es el Enchiridion Leonis Papae publicado en Mainz en 1633.Contiene una colección de las más bellas máximas cristianas y los caracteres más ocultos de la Kabbalah: una serie de oraciones mágicas, símbolos y figuras talismánicas para preservar de todo mal.
Este libro es atribuido al Papa León III y fue entregado por el pontífice al Rey Carlomagno como el más caro y preciado de todos los presentes, ya que era un libro secreto y exclusivo. Con él, dicen que Carlomagno se protegió en sus viajes por los países mas lejanos y peligrosos del mundo. Además de oraciones de protección en los viajes, contiene oraciones para tratar males físicos tales como anginas, quemaduras, la peste, dolor de muelas, etc.

Pero además de este tipo de oración muy del orden espiritual, existen otro tipo de oraciones muy directamente vinculadas con lo terapéutico.
Más cercano en el tiempo y con una experiencia familiar; en la mancha, la tierra en la que nací, mis familiares siempre me hablaron de una tía abuela , Ventura Pozuelo, conocida en el pueblo y alrededores por sus sanaciones . Ella curaba con las manos, aceite y oración. La iban a buscar en carro para llevarla a los pueblos próximos donde realizaba lo que en esta zona de España se llamaba “curar de asiento”, así me lo explicaron algunos de mis familiares que de niños la acompañaron en sus sanaciones, pues la gente en aquellos tiempos de escasez pagaba con comida y así los niños podían comer algo. Me describieron como ella ponía sus manos sobre la zona afectada y masajeaba suavemente con un aceite que ella había preparado y al mismo tiempo decía una oración. Algunas de estas oraciones me han sido transmitidas y las guardo y conservo como un preciado tesoro para rezarlas en momentos especiales como ella indicó. Decían de ella que era una mujer sencilla, austera y que irradiaba bondad.

En la España medieval, los médicos árabes, llamados Hakim , fueron muy valorados en Al Andalus por la sociedad de entonces pues eran conocedores de su gran saber, muy superior al de los médicos cristianos de la época y entre sus muchas herramientas terapeúticas, la mayoría basadas en remedios herbales y minerales con procesos de elaboración alquímicos, estaba la oración. Este tipo de remedios en base a la oración eran llamados Almácigas ( voz arábiga que significa tinta), Atraméntos espagíricos o tintas mágicas.
En esta técnica sofisticada y especial se unian el poder de la palabra o verbo, el sonido y el poder de la escritura, onda de forma que materializa el verbo. Estos atramentos espagíricos consistían en preparar una tinta especial en base a una planta que resonara con una de las 7 fuerzas planetarias o siete fuerzas Arcanas de la naturaleza y que se utilizaba según la patología a tratar en el paciente según las correspondencias dictadas por Paracelso y la Alquimia. Con esta tinta y en una delicada y adiestrada caligrafía se escribía con un cálamo de bambú sobre un papel vegetal una oración de siete líneas, una por cada una de estas siete fuerzas planetarias y después se vertía sobre este papel un líquido especial que podía ser vino, suero de leche o agua lustral, un agua especial preparada por procedimientos alquímicos sencillos y que entra a formar parte de la elaboración del agua bendita. Esta agua derramada sobre el texto escrito hacía correr la tinta sobre el papel y este líquido caía sobre una copa que después bebía el paciente.
Constituía así un remedio personalizado, en el que la intención, la onda de forma y la fuerza arcana de la planta actuaban al unísono para restablecer la salud del paciente. Así por ejemplo una tinta preparada con lavanda, hinojo o pulmonaria serviría para tratar afecciones pulmonares.
La oración también puede curar a distancia y así la revista The Lancet publicó un estudio del Centro Médico de la Universidad de Duke que puso a prueba la eficacia de la oración y la curación a distancia. Los investigadores pidieron a grupos de religiosos que rezaran por la salud de pacientes sometidos a operaciones cardíacas. Los resultados indicaron que se produjo una mejoría del 30-50% en la salud de los enfermos, con menos complicaciones y fallos cardiacos.
Rudolf Steiner, filósofo fundador de la antroposofía, hablando de los cambios que el ser humano comenzaba a hacer ya a comienzo del siglo XX en relación a formas de vida y la relación poco armónica con la naturaleza, dijo en el año 1917, “ Hasta ahora era más fácil ser humano, pero para poder ser enteramente humanos hoy, es necesario desarrolla capacidades espirituales mucho más fuertes y necesarias que hace un siglo.”
El también dio en una de sus conferencias para médicos una oración muy especial para apelar a las fuerzas espirituales sanadoras, una oración que relaciona a la naturaleza con el ser humano en sus tres dimensiones: el pensamiento, el sentimiento y la voluntad, relacionando así el pensar con las raíces de las plantas, el sentir con el rocío que cae sobre las plantas y la voluntad con el aroma de flores y plantas.
Así que esta vez mi receta es esta oración tan especial que invoca a los espíritus sanadores para enfermos, cuidadores, médicos, terapeutas y sanadores

Oración a los espíritus sanadores
Espiritus sanadores
que os unís a las fuerzas sulfúricas del éter aromático.
Vosotros os vivificais con el impulso de mercurio, con la gota de rocío,
con todo lo que está en crecimiento, en devenir.
Vosotros os deteneis en la sal de la tierra que en el suelo nutre la raíz.
Lo que mi alma sabe quiero unirlo al fuego del perfume de las flores
Lo que mi alma vive, quiero estimularlo con la gota de rocío de la mañana.
Lo que mi alma es, quiero fortificarlo con el endurecimiento de la sal
que bajo la Tierra prodiga sus cuidados a la raíz.

Rudolf Steiner

Palmira Pozuelo

Farmacéutica Naturista
https://palmirapozuelo.com

Subscribete a la Newsletter

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies

Compartir

Compártelo con tus amigos